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domingo, 6 de julio de 2014

CONSEJOS PARA BAJAR DE PESO DE UNA FORMA SENCILLA Y SANA


Desayuna a diario 

Desayunar despierta tu metabolismo, con lo que gastas más calorías a lo largo del día. Con un buen desayuno le estás dando a tu cuerpo todo lo que necesita para restablecerse tras el ayuno nocturno y tienes menos hambre el resto del día. Al mantener constantes los niveles de glucosa e insulina, puedes resistirte al bollo o el pincho de tortilla a mediamañana, te sirve con una manzana y un zumo.

Controla la grasa 

Un trabajo italiano publicado en elJournal of Clinical Endocrinology and Metabolism demuestra que se queman más calorías tomando alimentos pobres en grasa. A igual número de calorías por comida, los alimentos ricos en proteínas y carbohidratos provocan mayor gasto de calorías (termogénesis) que los alimentos ricos en grasa. 

Esto puede explicar por qué algunas personas engordan a pesar de comer muy poco (menos de 1.500 calorías al día), ya que toman raciones pequeñas de alimentos ricos en grasa como una barrita de chocolate o una porción de pizza, y en cambio hay otras que pueden comer grandes cantidades de alimentos sin engordar, pues escogen raciones grandes de alimentos como legumbres, verduras, frutas y cereales que apenas tienen grasa.

Entrenamientos en ayunas 

Hay una moda que se está extendiendo para activar el metabolismo: entrenar por la mañana en ayunas. El objetivo es reducir las reservas de glucosa o glucógeno muscular para recurrir a las grasas de reserva para obtener energía durante el ejercicio. 

Estas "mañas" sólo valen para los “profesionales” que necesitan mantenerse “finos” y aumentar su resistencia, pero ellos siguen un control médico y pueden descansar después (y comer). Para los que tenemos que trabajar cada día, sólo se debe seguir el fin de semana controlando muy bien el apetito, si no llegarás al trabajo agotado y muerto de hambre y terminarás comiendo lo primero que tengas a mano. 

No a las dietas hipocalóricas 

Si lo que quieres es adelgazar, necesitas gastar al final del día más calorías de las que ingieres. Comiendo se gasta energía para absorber, transportar, almacenar y metabolizar los alimentos. El llamado efecto térmico de los alimentos aumenta el metabolismo en reposo entre un 8 y un 16% durante las dos o tres horas tras la comida. 

El metabolismo trabaja a tu favor, si comes funciona mejor, pero si no comes lo que necesitas, se enlentece para que no falte energía, por lo que dejas de “quemar” la grasa acumulada y no pierdes peso. Además no mantienes tus niveles de energía altos a lo largo de todo el día, lo que hace que disminuya tu rendimiento, al hacer deporte o en tu vida diaria, y cuanto menos te muevas, menos gastas.

Picotea con inteligencia 

Realiza 5 comidas al día para asegurar una alimentación variada y aumentar la energía que se gasta en la combustión de los alimentos, lo que hará que aumente tu gasto calórico manteniendo alto el metabolismo. Además de las tres comidas principales, recupera el almuerzo y merienda ligeras con alimentos bajos en calorías y ricos en fibra (galletas integrales, quesos comiendo frescos, yogures, frutas, etc.).

Controla los carbohidratos 

Los carbohidratos son la mejor fuente de energía, pero no los tienes que eliminar de tu dieta. Toma alimentos ricos en carbohidratos de índice glucémico bajo, los más ricos en fibra (cereales integrales, arroz integral, verduras, hortalizas, frutas, etc.), evitando los de índice glucémico alto (azúcares, dulces, pastas, patatas, zanahorias, pan, etc.)

Reduce tu eficiencia 

Cuanto más entrenas un deporte, más eficaz eres, lo que se traduce en que gastas menos calorías para hacer el mismo ejercicio. Hay que ser un poco torpe para "quemar" más. Modifica tus entrenamientos y haz lo que más te cuesta: cambios de velocidad, de ritmos, de cargas... si nadas introduce elementos como las palas, etc.

Sé infiel, pero en el gimnasio 

Adelgazas más rápidamente cuando empiezas una actividad nueva. La explicación está en que tus músculos no están acostumbrados a ese tipo de movimientos, por lo que gastan más energía para moverse hasta que te vuelves más eficiente. 

Baja el azúcar con canela 

La canela tiene fama de afrodisíaca, pero ahora acaba de ser descubierta una nueva cualidad. Según un estudio del Departamento de Nutrición Humana de Maryland publicado en la revista Diabetes Carebasta con tomar un cuarto de cucharadita de canela al día para disminuir hasta un 30% los niveles de glucosa, colesterol y grasas en la sangre. Además, sólo contiene 3 calorías por gramo.

A la rica papaya 
La papaya te ayuda a perder peso, por su bajo contenido en calorías (12 kcal/100g) y grasa (7 veces menos que un plátano). A esto hay que unir el efecto diurético del potasio y la presencia de papaína, una enzima que mejora la digestión de las proteínas, mantiene el metabolismo y favorece la combustión de las grasas. 


Vitaminiza tu metabolismo 

Las vitaminas y minerales no adelgazan pero son necesarias para obtener energía a partir de los alimentos, y algunas son imprescindibles para el metabolismo energético. Si quieres "quemar" debes cuidar la dosis de vitaminas B (B1, B3, B6, B12, ácido fólico) cromo y cinc.

Maximiza el volumen 

Puedes gastar más calorías cada día comiendo. El cuerpo necesita energía para hacer la digestión de las comidas. El truco está en seleccionar los alimentos por su volumen y contenido en calorías, es decir: "llenar el estómago al máximo con el menor número de calorías por comida" con los llamados "Big Foods" (alimentos grandes), aquellos con una baja densidad energética o que contienen pocas calorías por 100 gramos, pero que ocupan un gran volumen, y muy ricos en fibra (que produce saciedad rápidamente).

Apuesta por el picante 

Las especias y picantes (guindillas, curry, pimentón, chile, pimienta, tabasco, etc.) provocan mayor gasto energético por el simple hecho de generar calor, lo que acelera la combustión energética y actúa como quema-grasas durante la digestión.

Bebe durante el día 

Beber agua a lo largo del día o incluso beber agua en las comidas ayuda a comer menos cantidad de alimentos. Además, el agua ayuda a limpiar y eliminar las toxinas que pueden favorecer la acumulación de grasa.

Varía tu dieta 

No comas siempre los mismos alimentos cada día, el cuerpo se acostumbra a conseguir energía hasta de la lechuga si la comes todos los días. Hay que engañarlo un poco tomando alimentos variados, incluso algunos ricos en grasas como los pescados y el aceite de oliva para que la digestión no sea tan rutinaria y eficaz. 

Alimenta tus músculos con proteínas sanas 

Para conseguir un mayor porcentaje de masa muscular no basta con el ejercicio específico, necesitas que la alimentación aporte aminoácidos para crear las proteínas que forman los músculos. Escoge alimentos ricos en proteínas con menor porcentaje de grasa como pollo, pescados, huevos cocidos, quesos frescos, soja...

Cierra la cocina después de las 8:00 pm. 

Por la noche el cuerpo se prepara para el descanso y ralentiza el motor, por lo que se queman menos calorías que durante el día. Si tu horario no te permite cenar antes, procura tomar una merienda a media tarde y una cena ligera antes de irte a dormir.

- Toma algo antes de dormir 

Para favorecer la ganancia de masa muscular no debes dejar pasar periodos de ayuno prolongados, durante la noche se pasan muchas horas sin comer, se ha visto que un pequeño tentempié proteico antes de dormir (una barrita de proteínas, un vaso de leche desnatada, un yogur, etc.) evita picos de insulina y glucosa en sangre y mantiene el motor digestivo.

Sé constante 

No abandones al mes, acelerar tu metabolismo para quemar la grasa de reserva no se consigue en unas semanas. Necesitas crear nuevos hábitos dietéticos y de entrenamiento para que tu metabolismo se ponga en marcha.El metabolismo es el conjunto de procesos que mantienen al organismo con vida, posibilitando desde que las células se renueven hasta que el corazón funcione. Como todo proceso, el metabolismo supone un intercambio energético. Consume energía para llevarse a cabo y esta energía se transforma en movimiento y en calor. 

El metabolismo basal es la energía mínima que cuerpo necesita para estar vivo y supone la mayor parte del gasto, pues el 70% de las calorías que ingerimos están destinadas a mantener estas funciones básicas. Un 10% se ocupa en la termogénesis de los alimentos, que es la absorción, digestión y utilización de los mismos. Sólo un 20% de la energía aportada por la comida se quema en actividades diarias como caminar.

La velocidad del metabolismo está directamente relacionada con la masa magra de las personas. Ésta se compone de tejidos no grasos como los huesos, la sangre los músculos, y necesita de mucha mayor energía para funcionar que la masa grasa. 

Los músculos corresponden al 60% de masa magra y cuanto más músculo hay, más calorías se queman. Esta es la razón principal por la que mucha gente gana peso con la edad, ya que a partir de la madurez hay una tendencia natural a perder masa muscular. De esta forma, disminuye el tamaño de los músculos y, como consecuencia, el metabolismo se va haciendo más lento poco a poco. 

Los cambios comienzan a notarse a partir de los 30 años, por factores de tipo hormonal, y se hacen más evidentes a partir de los 50. Son cambios lentos, pero afortunadamente se pueden revertir o al menos ralentizar con la actividad física adecuada.


jueves, 21 de noviembre de 2013

LA DIETA DEL PALEOLITICO ( LA PALEO DIETA)


La dieta de la mayoría de personas en la actualidad en el mundo “desarrollado” es muy alta en carbohidratos.

De forma simplificada el cuerpo humano tiene el siguiente sistema para la obtención de la energía que nos hace funcionar diariamente:

-Su recurso más rápido de energía es el “azúcar” (carbohidratos), que convierte en glucógeno y que usa para esfuerzos fuertes y explosivos así como para esfuerzos sostenidos durante mucho tiempo.

-El recurso más lento es la grasa, que se usa como fuente de energía en actividades menos exigentes (caminar, trotar, etc.)

El problema es que el cuerpo sólo puede almacenar una pequeña cantidad de carbohidratos de forma que estén listos para usarse como energía rápida (debido a que tu cuerpo está diseñado para vivir en un ambiente en el que había muy pocos carbohidratos).

De esta forma cuando te levantas por la mañana y te tomas un café con una magdalena o unas galletas ya llenas tus reservas de “azúcar”. El resto de carbohidratos que consumes son convertidos en grasa que es almacenada en tu cuerpo para usar como energía en el futuro.





Nuestros ancestros sólo comían plantas y animales (en muchísimas formas diferentes) para obtener todos los nutrientes que necesitaban. Además comían mucho más esporádicamente, debido a que no tenían un aprovisionamiento constante de alimentos como tenemos hoy en día, por eso el ser humano se adaptó a almacenar energía como grasa para usarla como energía en tiempos de escasez. De esta forma actualmente la mayoría de personas al comer diariamente excesivas cantidades de carbohidratos almacena mucho más grasa de la que gasta, por lo que llevando una dieta adecuada puedes cambiar esto y que este sistema juegue a tu favor, manteniendo un nivel óptimo de grasa corporal y estabilizando tu apetito y niveles de energía.

Te presento una forma de comer sano mediante la reducción del consumo de carbohidratos procesados (no solo azúcar sino también granos cultivados, incluso los integrales), lo que produce el efecto de moderar la producción de insulina. Este simple cambio, te ayudará a evitar los desagradables efectos físicos inmediatos de una dieta típica alta en carbohidratos, te ayudara a tener éxito en tus metas de perder peso y a prevenir muchos de los problemas de salud y enfermedades relacionadas con el estilo de vida moderno.

QUE COMER?

La base de tu dieta deben ser las verduras. En segundo lugar está la carne, el pescado y los huevos. Y por último la fruta, los frutos secos, semillas, aceites (de oliva o de coco), especias y hierbas.

Es así de simple. Si quieres simplificarlo todavía más se podría decir que debes comer plantas (verduras, frutas, frutos secos, semillas, hierbas y especias) y productos animales (carne, pescado y huevos).

Mientras que las verduras, frutas, hierbas y especias no aportan muchas calorías, deberían ser la principal fuente de la que obtienes carbohidratos (los pocos que vas a consumir) y micronutrientes (vitaminas, minerales, etc.).



Los frutos secos, semillas y productos animales son calóricamente densos, estimulan una producción de insulina mínima y son una fuente perfecta de proteínas y grasas saludables.

Puede que te cueste un poco centrar tu dieta alrededor de las verduras, ya que estamos tan acostumbrados a comer cosas procesadas, empaquetadas y altas en carbohidratos. No sigas el ejemplo de los restaurantes que sirven unas pequeñas cantidades de verduras como decoración y sírvete grandes porciones de las mismas que llenen tu plato. Disfruta de las verduras crudas, guisadas, hervidas o al horno. Hazte deliciosas cremas de verduras, compra algunas que nunca hayas probado e infórmate de las mejores recetas.

En la era paleolítica, la mayoría de las calorías de la dieta humana provenía de comer todo tipo de animales, incluyendo insectos, anfibios, pájaros, sus huevos, pescado y marisco, pequeños mamíferos y en ocasiones algunos mayores. Aquellos humanos que vivían cerca del ecuador comían más plantas y menos animales, mientras que los que vivían en latitudes más frías tenían menos plantas a su disposición por lo que consumían más carne.

Estas comidas les proporcionaban cantidades considerables de proteína y todo tipo de ácidos grasos y vitaminas. Se estima que en épocas de abundancia comían entre 300 y 400 gramos de proteínas y hasta 200 o más gramos de grasa en un día y aún así mantenían un físico delgado y esbelto. Por supuesto también consumían muy pocos carbohidratos por lo que mantenían niveles bajos de insulina y eran excelentes usando la grasa como fuente de energía.

QUÉ NO COMER


Hoy en día el número de agentes tóxicos en nuestra dieta es peor que nunca. Por tóxicos quiero decir productos manufacturados que son extraños a nuestros genes y que alteran el funcionamiento normal y saludable del cuerpo humano.

Los peores de todos son obvios: refrescos, azúcares, grasas químicamente alteradas y comidas altamente procesadas

Sin embargo otras comidas son generalmente aceptadas como saludables o energéticas aun siendo igualmente "veneno" en nuestra dieta:

Has leído bien, estos productos son generalmente inapropiados para el consumo humano ya que nuestro sistema digestivo y nuestros genes no han tenido tiempo para adaptarse a la estructura proteínica de los granos y la carga excesiva de carbohidratos de todas las formas de granos cultivados, incluidos los integrales.

Evitar completamente:   
   
-Cualquier cosa con azúcar: refrescos, zumos, dulces etc.
-Cualquier cosa con harina, trigo, maíz: pan, pasta, pizza etc.

-Comer sólo de vez en cuando y en poca cantidad:

Aunque no sean precisamente lo que comían nuestros ancestros, un consumo moderado de los siguientes alimentos puede añadir un beneficio nutricional a tu dieta sin consecuencias negativas, siempre que no se les dé mucho protagonismo. Si tu objetivo es una reducción a niveles ambiciosos de grasa corporal (menos del 10%) deberías también eliminar estos alimentos.

En este caso hablamos de: café, productos lácteos, alcohol, chocolate y arroz (evitar otro que no sea el arroz blanco).
En esta categoría también entrarían las legumbres, que son ricas en minerales como potasio y magnesio, pero son bajas en proteínas en comparación con la carne y bastante altas en carbohidratos.

LO QUE VA A PASAR

Si esta dieta supone un cambio muy significativo con respecto a tu dieta actual, es recomendable que vayas haciendo cambios poco a poco, ya que un cambio muy brusco puede provocar que fracases. Prefiero que vayas cambiando poco a poco tu forma de comer para que te sea más fácil acostumbrarte, siempre manteniendo el objetivo final en mente. Por ejemplo empieza quitando los refrescos, o tal vez el pan y cuando estés acostumbrado da otro paso más como por ejemplo quitar la pasta o los zumos.  Vuelve a leer este libro de vez en cuando para que no olvides cual es la dieta objetivo. De esta forma tendrás más posibilidades de éxito.


lunes, 29 de julio de 2013

ALTERNATIVAS PARA LA CARNE


Para alimentarse de forma sana y saludable no es necesario el consumo de carne. Aunque es un producto rico en proteínas y minerales como el hierro, el zinc, el fósforo o el calcio, existe una gran cantidad de personas a las que no les seduce la idea de comerla. No hay que alarmarse: hay una gran cantidad de alimentos que pueden sustituir su presencia en la dieta, además de aportar una cantidad similar de nutrientes beneficiosos para el organismo. Sólo hay que conocerlos y comenzar a incluirlos en la rutina diaria.



Frutos secos

Los frutos secos como las almendras, las nueces, el pistacho o los dátiles constituyen una importante fuente de proteínas, nutrientes y vitamina E. Consumirlos ayuda a sustituir de una manera saludable a la carne. Además, las grasas insaturadas que contienen son muy beneficiosas para el organismo y aportan una considerable cantidad de fibra, lo que ayuda a estimular el movimiento intestinal. Los frutos secos pueden ser un gran acompañante en las comidas y suponen un compañero ideal para las salsas, los arroces y las pastas, aunque se pueden comer solos perfectamente.
Legumbres
Otro grupo de alimentos ricos en proteínas son las legumbres. Productos como las lentejas, los frijoles y los guisantes presentan entre el 20% y el 25% de su peso en proteínas. Su presencia es casi indispensable en muchos platos y pueden ser acompañantes tanto en recetas veraniegas, como ensaladas, o el eje principal sobre el que gire un plato de cuchara. Además de todo esto, son alimentos que pueden conseguirse fácilmente y se cocinan en muy poco tiempo. No suelen gozar de muy buena fama, pero lo cierto es que con ellas se puede olvidar fácilmente a la carne y elaborar comidas deliciosas.
Huevos
Es una de las alternativas que cualquier persona que quiera huir de la carne debe tener en cuenta. Los huevos son una gran fuente de proteínas y suelen ser habituales en la dieta de aquellos que acuden al gimnasio. El único cuidado que se debe tener es el alto grado de colesterol que genera un gran consumo de ellos, pero manteniendo un control no hay ningún tipo de problema. Lo bueno de este producto es la cantidad de variaciones que se pueden hacer de él para comerlo. Delicioso en una tortilla o incluso cocido en una ensalada.
Soja texturizada
Si hay un tránsito indoloro para dejar de comer carne, ese debe ser la soja texturizada. Debido a su similar textura, masticarla da la sensación de estar comiendo carne. Su aspecto visual es parecido a los granos de cereales, aunque se suele vender en bolsas con granos de distintos tamaños, algo que facilita su posterior uso según los gustos. Es habitual en la dieta de vegetarianos y veganos, y también proporciona una gran cantidad de proteínas, lo que termina por hacer olvidar completamente a la carne.
Cereales o Avena
Grandes aliados para todos los que aborrecen la dieta carnívora. Son habituales en los desayunos, aunque también pueden ser los protagonistas de las comidas y las cenas. Los más conocidos son el trigo, el arroz y la avena. Tienen una gran riqueza en proteínas, las cuales se encuentran en la masa interior del grano en cuestión. Aunque su cantidad de proteínas sea algo inferior a la de la carne, se puede combinar con otros alimentos como las legumbres para obtener una gran fuente de ellas. Los cereales son la base de cualquier dieta equilibrada.
Seitán
Se trata de un preparado a base de gluten de trigo. Tradicionalmente se elabora lavando una masa de harina de trigo con agua, para separar el gluten del almidón. Hoy día este proceso se lleva a cabo industrialmente y se puede comprar el gluten en polvo directamente. Al seitán se le suele denominar "carne vegetal" puesto que su aspecto es similar una vez que se ha cocinado. Su elaboración admite variaciones según los gustos: frito, estofado y empanado entre otros. Es un buen sustituto de la carne de origen animal por su alto contenido en proteínas.
Tofu
Se trata de uno de los alimentos más conocidos y más utilizados entre los vegetarianos el cual se logra a partir de la leche de soja fermentada y cuajada. Su sabor es muy suave y suele presentarse en forma de queso y hamburguesas. Su alto contenido en proteínas facilita su inclusión como uno de los ejes principales en una dieta sin carne. Tiene muy poca grasa, por lo que además constituye un gran producto para cualquier persona. Su consumo tiene muy en cuenta, además, la conciencia con el entorno y el medio ambiente.


Tempeh
Es una variante del tofu, aunque tiene algunas diferencias en su elaboración. También es obtenido de la soja pero. por la fermentación de sus granos y no de la leche. el alimento que se consigue es el tempeh. Se puede adquirir en diferentes formas, tanto en producto sólido como en crema, aunque lo más habitual es utilizarlo cremoso para presentarlo en canapés como si se tratase de un paté. El aporte de proteínas también es muy alto y, al igual que el tofu, es muy bajo en grasas. Ideal para los que cuidan su figura.
Quinoa
Uno de los alimentos de moda que también se puede incluir en la dieta para olvidarse de la carne. Tiene una alta concentración de proteínas y es un producto libre de gluten, por lo que se convierte en una comida especialmente indicada para los celíacos. Puede cocinarse de muchas maneras e incluirse en muchas recetas, aunque lo más común es que forme parte de las ensaladas. Esta semilla procede de la dieta de los guerreros incas, que aguantaban grandes temporadas de guerra alimentándose de quinoa. Actualmente, muchos vegetarianos la incluyen en su dieta.
Atún
Otro de los reyes de las proteínas. Para los que quieren evitar la carne, no hay nada más sencillo que pasarse a un alimento del mar. Su único inconveniente es su considerable contenido en grasa, algo que se pasa por alto teniendo en cuenta que ésta es rica en omega-3. Comparado con otros pescados, el atún tiene una mayor presencia de vitaminas y minerales, lo que le hace muy atractivo para aquellos que quieren, además de olvidar la carne, hacerlo de una forma sana. Especialmente indicado para dietas que pretendan ganar músculo.


domingo, 13 de enero de 2013

FLAN DE CARAS DE HUEVO Y CANELONES DE POLLO.


Hoy os dejo un par de recetas de las que podeis incluir en vuestro menu diario,buen provecho.



Todos conocemos el flan de huevo que es uno de los postres más sencillos y apetitosos que hay. Fácil, nutritivo y gusta a casi todos, desde niños a mayores. Como muchos de estos postres tradicionales, hay infinidad de recetas y variantes. Desde una simple mezcla de huevos enteros, azúcar y leche hasta elaboraciones más sofisticadas con la adición de aromatizantes, canela, naranja, café, manzanas, puré de castañas, etc. Aquí te voy a explicar una variante de cómo hacer flan de claras, una receta básica enriquecida.


FLAN DE CLARAS

Para realizar esta receta tendremos que disponer de:

-1 litro de claras de huevo
-500ml de leche descremada o bebida de soja.
y una cucharada de esencia de vainilla o 2 sobres de azúcar vanillado.
-Un edulcorante para echarle un chorrito o 90gr de azucar. 
-2 yemas de huevo.
-2 o 3 Cucharaditas de cacao desgrasado.

Preparación


Calienta en un cazo antiadherente la leche con las claras de huevo hasta que rompa a hervir. Aparta y deja templar.

Bate
 con varillas las yemas con el azúcar en polvo y el azúcar vainillado o la esencia de vainilla, durante 3 minutos, hasta que quede una mezcla homogénea.

Vierte en el cazo y acerca a fuego suave, removiendo con una espátula de madera sin parar, hasta que la crema  de claras espese. No debe hervir en ningún momento. Cuando la crema empiece a tomar consistencia, aparta del fuego y sigue removiendo unos minutos.
Pasa por un colador fino para eliminar cualquier grumo.dejalo reposar y enciende el horno a 200º.


Vierta en los moldes o el molde la crema y colocala en una bandeja. Añade agua caliente hasta que cubre al menos la mitad de la altura de los moldes que queramos poner el flan,maximo 4 moldes. Introduce la bandeja con los flanes en el horno precalentado a 200º y deja cocer al baño maría durante 30-35 minutos, o hasta que al insertar una brocheta en el centro del flan salga limpia.
Saca y deja enfriar aparte dentro de los moldes. Guarda en frío y sirve en el mismo molde o desmoldados en platos de postre.Buen provecho!





Canelones de pollo

Los ingredientes son para 4 personas,necesitaremos los siguientes productos:

-450 g de pechuga de pollo
-1 huevo
-salsa napolitana
-250 g de champiñones
-medio limón
-sal
-pimienta negra
-16 tubos de canelones o láminas de pasta
-2 cucharadas de perejil fresco
-1 cucharada de estragón fresco
-2 dientes de ajo
-50 g de parmesano
-1 nuez de mantequilla

Preparación


Pasos para realizar de la receta canelones de pollo:

Paso 1: Cocinar el pollo a la plancha y luego picar la carne,como en taquitos o carne picada.






Paso 2: precalentaremos el horno a 200º.

Paso 3: Colocar los champiñones lavados, el ajo, el perejil y el estragón y picarlo también.Cuando lo tengamos preparado, en un rondón al fuego, ponemos un par de cucharadas de aceite e incorporamos las verduras. Salpimentamos y dejamos pochar unos diez minutos tapado a fuego medio. Removemos de vez en cuando.

Paso 4: Batir el huevo y mezclar concienzudamente con el pollo, la mezcla de champiñones, el zumo del limón y salpimentar al gusto.

Paso 5:  cocinar los canelones en abundante agua hirviendo con un poco de sal y escurrir con una espumadera, colocándolos luego en un trapo limpio para que acaben de perder el agua.

Paso 6: Rellenar los tubos con la masa de pollo, ayudándose, si fuera necesario, con una manga pastelera con una boca muy gruesa. Si se han elegido láminas de lasaña, hacer canelones con ella.





Paso 7: Colocar los canelones, dispuestos bien juntitos, en una fuente de horno, previamente untada de mantequilla.



Paso 8: Con un cucharón, ir vertiendo la salsa napolitana por encima y espolvorear con el queso parmesano recién rallado.



Paso 9: Hornear durante media hora, hasta que esté dorado y servir.




Que disfruteis de estos platos,un saludo.

jueves, 9 de agosto de 2012

DESAYUNO,ALMUERZO O MERIENDA DE TITANES ( Huevos Revueltos )

Si lo que buscas es un plato alto en proteinas y bajo en carbohidratos y grasas,por no decir bastante economico te recomiendo que pruebes este..

INGREDIENTES:
- 6 huevos
- ¼ de taza de leche al 2%, 
-½ cucharada de proteína en polvo sin sabor
- Sal y pimienta (opcional)
 INSTRUCCIONES: Mezcla los huevos y la leche en un tazón. Añade la proteína en polvo, mezclando hasta que ya no queden grumos. Revuélvelos como lo haces normalmente, a fuego lento. Agrega sal y pimienta a gusto.