miércoles, 27 de marzo de 2013

LOS BENEFICIOS DE COMER PESCADO RESPECTO DE LA CARNE


Los pescados poseen propiedades nutricionales que los convierten en alimentos fundamentales dentro de lo que se considera una alimentación equilibrada y cardiosaludable.
De hecho, para la dieta mediterránea, en la que se contempla el consumo generoso de verduras, hortalizas, frutas, cereales como el arroz y productos que derivan de los cereales (pan y pastas), frutos secos, legumbres, lácteos y aceite de oliva, el pescado constituye una pieza imprescindible.
No sólo disponen de proteínas de excelente calidad, sino que además presentan un perfil de lípidos más saludable que el de otros alimentos también ricos en proteínas, como las carnes.
Las propiedades nutritivas de los pescados le otorgan a estos alimentos efectos beneficiosos para la salud, por lo que su ingesta, dentro de una alimentación sana y equilibrada, constituye un modo de prevenir la aparición de ciertas dolencias. Las innumerables especies de pescado a las que se tiene acceso, las múltiples posibilidades que ofrece en la cocina, junto con sus características nutritivas, convierten al pescado en un alimento indispensable en la dieta y recomendable en todas las edades y en las distintas etapas fisiológicas (infancia, adolescencia, embarazo, lactancia, edad adulta y vejez). Eso sí, el buen hábito en la dieta alterna el consumo de pescados con otros alimentos proteicos de origen animal o vegetal.



Pocas calorías
El contenido calórico de los pescados es relativamente bajo y oscila entre 70-80 Kcal por 100 gramos en los pescados magros y 120-200 Kcal por 100 gramos en los grasos o azules, por lo que constituyen una buena opción para formar parte de la alimentación de personas con exceso de peso. No obstante, este contenido calórico se puede incrementar según el modo de cocinado. Por ejemplo, si un pescado blanco, y por lo tanto de bajo contenido graso, como la merluza se cocina frita o rebozada, su contenido graso y calórico aumenta; mientras que si se cocina al horno, a la plancha o en el microondas con poco aceite, el aporte energético apenas se incrementa.
Por lo general, los pescados azules o grasos se cocinan asados o a la plancha debido a que la grasa en su carne hace que no se resequen durante el empleo de estas técnicas culinarias. Así se obtienen pescados sabrosos y jugosos sin que se eleve su contenido energético.
Aporte nutritivo
El contenido de proteínas en pescados y mariscos ronda el 15-20%, si bien los pescados azules y los crustáceos superan el 20%. Del mismo modo que sucede con las proteínas presentes en las carnes y en los huevos, las del pescado se consideran de alto valor biológico porque contienen todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita en cantidad y proporción adecuadas. Dado que el crecimiento y desarrollo corporal que tiene lugar durante la infancia, la adolescencia, el embarazo y la lactancia exige un mayor aporte proteico respecto a otras etapas de la vida, se recomienda alternar el consumo de pescado con otras fuentes proteicas de origen animal (carnes, huevos y lácteos) y vegetal (legumbres, cereales y frutos secos).
Los ácidos grasos omega-3 desempeñan funciones importantes en el embarazo, la lactancia y la infancia porque forman parte de membranas celulares, del sistema nervioso y de la retina, por lo que los requerimientos se incrementan. El feto necesita entre 50 y 60 mg/día de estos ácidos durante el tercer y último trimestre, periodo en el que se acumulan en los tejidos, en especial en el sistema nervioso. Si no es posible la lactancia materna se han diseñado fórmulas infantiles enriquecidas en omega-3. Los estudios demuestran el efecto positivo de estos ácidos grasos sobre el desarrollo mental de los lactantes.
La ingesta de pescados cuya espina también se come, como es el caso de especies pequeñas o enlatadas (sardinas, anchoas...), es una fuente alimenticia de calcio, mineral que se acumula en los esqueletos de los animales.
El contenido en calcio de una lata de sardinas (el peso escurrido ronda los 70 gramos), es de 210 miligramos, similar al que aporta un vaso de leche (200 mililitros). Por esta razón, este tipo de pescados supone una excelente fuente de calcio para quienes por distintos motivos no incluyen suficientes lácteos u otras fuentes de calcio (soja y derivados, sésamo, frutos secos, cítricos, etc.) en su dieta; bien por problemas de salud, porque no les gusta o no tienen el hábito de consumirlos.
Un ejemplo de contenido en calcio por 100 gramos de algunos pescados y mariscos es el siguiente: 300 miligramos en las sardinas; 210 miligramos en las anchoas; 128 miligramos en las almejas, berberechos y conservas similares. El contenido medio de calcio del resto de pescados y mariscos ronda los 30 miligramos.
Prevención de enfermedades
El pescado presenta un contenido vitamínico interesante. Posee diferentes vitaminas del grupo B como B1, B2, B3 y B12, y vitaminas liposolubles entre las que destacan la vitamina A, la D y, en menor proporción, la E, presentes principalmente en el hígado de los pescados blancos y en la carne de los azules.
Las vitaminas A y E son de gran interés nutricional porque poseen acción antioxidante, es decir, constituyen un factor protector frente a ciertas enfermedades degenerativas, cardiovasculares y al cáncer.
La vitamina D actúa en el intestino favoreciendo la absorción de calcio y fosfato. También lo hace en el riñón estimulando la reabsorción de calcio, por lo que contribuye en la mineralización de los huesos y los dientes.
Fácil de digerir

El tipo de proteínas que contiene el pescado es el factor que determina su consistencia, los cambios en su color y su sabor, su conservación y también su digestibilidad.
En concreto, el pescado posee una proporción de colágeno inferior a la carne. El colágeno es una proteína del tejido conjuntivo que en cuerpo humano y en los animales terrestres, por ejemplo, es componente de piel, huesos, tendones y cartílagos, y que aporta dureza a los cortes de carne donde abunda.
El colágeno se transforma en gelatina por acción del calor, de manera que la carne resulta más tierna y jugosa. Por este motivo, las carnes ricas en tejido conjuntivo precisan mayores tiempos de cocinado (carnes para guisar o estofar), a diferencia de los pescados, que por su bajo contenido en colágeno resultan más tiernos y fáciles de digerir.
Esta composición proteica de los pescados, unida a su bajo contenido graso, sobre todo en el caso de los pescados blancos, los convierte en alimentos recomendados en caso de padecer gastritis, úlcera péptica, dispepsia o reflujo gastroesofágico, siempre y cuando no se añada mucha grasa y condimentos irritantes durante su elaboración.




domingo, 24 de marzo de 2013

INCREMENTAR LA TESTOSTERONA


El grupo andrógeno de hormonas incluye cualquier sustancia que asista en el desarrollo y la gestión de la aparición de las características masculinas. La principal hormona en este grupo es la testosterona, un esteroide anabólico. Los esteroides anabólicos promueven la retención de proteínas en el cuerpo, contribuyen a la masa muscular, la resistencia ósea, la densidad ósea y más. La testosterona, que estimula la pubertad masculina, se deriva del colesterol y se produce en los testículos.

¿Qué hace la testosterona?


Son varios los propósitos de la testosterona en el cuerpo masculino, incluyendo el crecimiento y el desarrollo de las características sexuales. La hormona testosterona también profundiza la voz durante la pubertad, estimula el crecimiento de vello facial y corporal, aumenta la potencia sexual, y es responsable de la producción de esperma. Por otra parte, la testosterona contribuye a la función del hígado, la masa muscular y la fuerza, la capacidad de producir erecciones y resistencia sexual. Aun cuando las mujeres también tienen testosterona, su nivel es mucho menor. La testosterona es la principal hormona masculina que diferencia a los hombres de las mujeres.


Andropausia y Testosterona


Para decirlo con toda claridad, la andropausia (menopausia masculina) es causada por los bajos niveles de testosterona. A medida que los hombres envejecen, su producción de testosterona disminuye alrededor del 2% por año provocando una escasez de esta necesaria hormona. La falta de testosterona, junto con el aumento de los niveles de la Hormona Sexual Globulina Vinculante (SHBG), que inhibe el funcionamiento de una parte importante de la testosterona ocasiona los síntomas de la andropausia (es decir, los problemas de disfunción eréctil, la pérdida de cabello, el aumento de peso y la disminución del deseo sexual) debido a que no hay suficiente testosterona para realizar todas las funciones del organismo que requieren de esta hormona. La pérdida del cabello en particular es causada por una hormona creada a partir de la testosterona, la dihidrotestosterona o DHT, que cuando se une a un receptor particular de los folículos pilosos de los hombres, causa adelgazamiento del cabello o la pérdida de este.

Bajos niveles de testosterona: Necesidad de terapia de hormona testosterona


Como se ha mencionado con anterioridad, la andropausia es el resultado de la disminución de los niveles de la testosterona en el cuerpo masculino. Es responsable de los síntomas de la andropausia y puede causar:


Perdida de vello facial y corporal
Perdida de masa muscular
Bochornos
Huesos frágiles
Incremento del tamaño de los senos
Depresión


La terapia de testosterona o la terapia de reemplazo de testosterona puede devolver los niveles de esta hormona al cuerpo del hombre.


Demasiada Testosterona

Aunque es poco frecuente, hay casos en que los hombres poseen un exceso de testosterona, esto es más frecuente en atletas que utilizan esteroides. Los síntomas de niveles altos de testosterona son, pero no están limitados a:
Bajo recuento de esperma
Impotencia
Enfermedades del hígado
Comportamiento agresivo
Disminución de los testículos
Daños musculares del corazón
Insomnio
Acné




viernes, 22 de marzo de 2013

EL USO DEL CINTURON LUMBAR O NO?


Para muchos el cinturón de entrenamiento, que se coloca como una faja en la cintura cada vez que vamos a levantar pesas, es una constante, mientras que para otros, es un gran desconocido. Ninguna de las dos situaciones son las más apropiadas, sino que es necesario saber qué función cumple el cinturón lumbar y cuándo es conveniente su uso.

Si con frecuencia levantamos peso y la carga se incrementó paulatinamente, los músculos estabilizadores de la zona media del cuerpo ya tendrán cierto desarrollo que no nos permite correr riesgo, sin embargo, si la carga usada es demasiado elevada para nosotros, los abdominales y la zona lumbar, necesitarán de ayuda extra y aquí, quien colabora en la estabilización es el cinturón de entrenamiento.


Entonces, el cinturón es conveniente usarlo cuando estamos ante la presencia de mucho peso y si consideramos que dicha carga es un factor de riesgo para nuestra zona lumbar.

Claro está que si asistimos al gimnasio época de definición, usando poco peso, de nada sirve el uso de cinturón lumbar, como así también, no será oportuno usar todos los días y con todos los ejercicios el cinturón, porque así, no permitiremos que los músculos estabilizadores del centro del cuerpo se desarrollen. Es decir, si no permitimos que se usen, se atrofian progresivamente.

De todas formas, el cinturón pude darnos mucho seguridad en algunos casos, y por eso, puede ser una gran compañero de entrenamiento, sólo hay que saber que su uso constante no beneficia, sino que debe usarse en circunstancias particulares.



Si entrenas con mucho peso, debes usar el cinturón para mejorar la estabilidad del torso y evitar lesiones en estos casos. Puedes usarlo también en las últimas series de un ejercicio dado, cuando estemos cerca del fallo. Un ejemplo claro de personas que necesitan (y usan) el cinturón de levantamiento son los atletas de halterofilia.